SECCION CIENTIFICA & CLINICA
FECHA
Reporte del Congreso Annual de la Sociedad Americana de
Oncología Clínica 2006
PONENTE
Lynne Lederman, PhD
Noticias Prometedoras
El congreso de la Sociedad Americana de Oncología Clínica 2006 (ASCO), que tuvo
lugar del 2 al 6 de junio en Atlanta, Georgia, proporcionó noticias prometedoras acerca
del uso de nuevas drogas tanto en monoterapia como en combinación con otras drogas
para pacientes con mieloma de nuevo diagnóstico o en recaída.
Nuevos Agentes en el Mieloma de nuevo diagnóstico
Por primera vez en el ASCO, el mieloma fue destacado en la sesión plenaria. Thierry
Facon de la Universidad de Lille, Francia, presentó los resultados del estudio del
Intergrupo Francés de Mieloma (IFM) comparando melfalán y prednisona más
talidomida (MPT) con el tratamiento estándar MP o con altas dosis de melfalán seguido
de trasplante de células stem (TCS) en pacientes con mieloma de nuevo diagnóstico. El
estudio incluyó pacientes entre 65 y 75 años de edad. Los pacientes que recibieron el
tratamiento MPT tuvieron una tasa de respuestas más elevada que los pacientes que
recibieron el estándar MP, con un incremento en el tiempo hasta la progresión de la
enfermedad, e incremento en la supervivencia global. En la discussion de esta
presentación, Kenneth Anderson del Dana-Farber Cancer Institute, de Boston,
Massachusetts, denominó estos resultados como "un maravilloso ejemplo de progreso en
nuestra enfermedad", y destacó que MPT debería ser considerado como una opción de
tratamiento estándar a comparar en futuros ensayos clínicos con otras nuevas drogas en el
tratamiento de pacientes mayores con mieloma de nuevo diagnóstico. Sin embargo, los
pacientes que recibieron MPT presentaron más efectos secundarios que los que recibieron
MP, incluyendo una más alta incidencia de trombosis y neuropatía asociados a la
talidomida, precisando reducciones de dosis. Sin embargo, MPT puede constituir una
muy buena opción de tratamiento para pacientes no candidatos a trasplante de células
stem.
Otro estudio en fase avanzada para pacientes de nuevo diagnóstico fue presentado por
Vincent Rajkumar de la Clinic Mayo, de Rochester, Minnesota. El destacó que, aunque la
tasa de respuestas sea más alta en los pacientes tratados con talidomida más
dexametasona (TD) que con dexametasona sola, la mediana del tiempo hasta la
progresión de la enfermedad no ha sido todavía alcanzada, y las diferencias en la
supervivencia global a dos años de seguimiento no son significativas entre los dos
tratamientos. Los fenómenos trombóticos potencialmente fatales ocurrieron mucho más
frecuentemente en los pacientes que recibieron talidomida, por lo que es necesario el uso
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de aspirina como profilaxis de fenómenos trombóticos. El descenso de leucocitos en la
sangre fue otro de los efectos secundarios asociado con la talidomida.
Antonio Palumbo, de Torino, Italia, presento un estudio de fase precoz con lenalidomida
(Revlimid®) más MP (R-MP) en pacientes con mieloma de nuevo diagnóstico. En este
estudio, que fue diseñado para determinar la dosis óptima de Revlimid en combinación
con MP, la tasa de respuestas fue prometedora, aunque se necesitan estudios futuros.
Bortezomib fue también estudiado como primera línea de tratamiento y como agente
único. Paul Richardson del Dana-Farber Cancer Institute, de Boston, Massachusetts,
comunicó los resultados del estudio, en el cual se incluyeron análisis de neuropatía antes,
durante y después del tratamiento. El estudio evaluó también vías para tratar la neuropatía
si esta aparece. En este estudio, al menos la mitad de los pacientes tenían neuropatía en el
momento de ser incluidos en el estudio, aunque en la literatura científica aparece que sólo
el 10% de los pacientes con mieloma tienen neuropatía al diagnóstico. La neuropatía que
aparece durante el tratamiento con bortezomib fue manejable y reversible. La tasa global
de respuestas con bortezomib como agente único fue del 40%, con un 10% de remisiones
completas, haciendo que bortezomib sea el agente más efectivo en mieloma como agente
único. Richardson reconoció que bortezomib probablemente será usado principalmente
en combinación con otras drogas, aunque la monoterapia evitaría el uso de los esteroides,
y no se asocia con fenómenos trombóticos.
Estudios de seguimiento en mieloma en recaída
Donna Weber, del M.D. Anderson Cancer Center, de Houston, Texas presentó más
resultados del estudio norteamericano (MM-009) de lenalidomida más dexametasona
(len-dex) comparado con dexametasona (dex) sola en pacientes con mieloma en recaída.
Este es el compañero de otro estudio realizado en Europa (MM-010) y cuyos resultados
fueron presentados el pasado invierno en el congreso de la Sociedad Americana de
Hematología (ASH). Al igual que en el compañero europeo, este estudio mostró que los
pacientes tratados con len-dex tenían una tasa de respuestas más alta, así como mayor
tiempo hasta la progresión de la enfermedad, y mayor supervivencia global. Weber
destacó que los análisis no están del todo completos todavía. Aunque algunos efectos
secundarios, como la neuropatía, estreñimiento y fatiga son menos frecuentes con
lenalidomida que con talidomida, lenalidomida se asoció con mayor efecto sobre las
células de la médula ósea que dan lugar a los hematíes, leucocitos y plaquetas,
produciéndose anemia, descenso de los leucocitos en la sangre y de las plaquetas.
Lenalidomida también produce fenómenos trombóticos aproximadamente con la misma
frecuencia que la talidomida, lo cual requerirá el uso de tratamiento profiláctico. La tasa
de fenómenos trombóticos fue diferente en el estudio de América del Norte que en el
europeo y las razones son desconocidas. Michael Wang, también del M. D. Anderson
Cancer Center, discutió un análisis conjunto de ambos estudios, con el objetivo de
determinar si el tratamiento previo con talidomida tenía algún efecto en la respuesta a
len-dex. Como los grupos que recibían lenalidomida y los que no la recibían no tenían
historias previas y curso de la enfermedad comparables, esta pregunta no pudo ser
respondida.
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Preguntas no contestadas y Direcciones Futuras
Aunque se discutió el problema de los fenómenos trombóticos tanto con la talidomida
como con la lenalidomida, no hubo un consenso sobre cual es la mejor manera de
prevenirlos. El tratamiento profiláctico puede incluir el uso de aspirina u otras drogas que
disuelvan coágulos, tales como el cumadina o heparina de bajo peso molecular,
dependiendo de los factores de riesgo particulares de cada paciente. Los factores que
pueden aumentar el riesgo de trombosis incluyen el uso de ciertos agentes
quimioterápicos como por ejemplo, doxorrubicina, y el uso de eritropoyetina, mientras
que pacientes que estén tomando altas dosis de corticoides, como dexametasona, parece
que tienen menos riesgo de fenómenos trombóticos.
Dados los resultados prometedores con bortezomib, lenalidomida y talidomida, se
esperan nuevos ensayos clínicos combinando estas drogas entre ellas y con algunas de las
más tradicionales. Todavía se necesita conocer cuáles son las mejores combinaciones y el
número de ciclos de tratamiento a administrar. No se sabe todavía qué usar como
tratamiento de mantenimiento para pacientes cuyo mieloma está en remisión, y esta
pregunta, también, necesitará ser contestada en ensayos clínicos. Existen varias nuevas
drogas anti-mieloma que están en fases precoces de desarrollo, así como en ensayos
clínicos precoces. Como las nuevas drogas que se están desarrollando, actúan contra el
mieloma en diferentes vías, el uso de combinaciones de los nuevos tratamientos con los
ya establecidos debería traducirse en mayor número de pacientes con remisión completa
y mantenida ésta durante periodos más largos de tiempo.
NOTA: Lynne Lederman, PhD, es un escritor médico en Mamaroneck, New York.
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